Un análisis sobre la práctica actual de tomar decisiones informadas sobre riesgos en Canadá

Autor(es) C. Richard Donnelly, K. Ponnambalam, M. O’Mara, K. Cain
7.ª Conferencia Internacional sobre Recursos Hídricos e Investigaciones Ambientales (ICWRER, por sus siglas en inglés), del 5 al 9 de junio de 2016. Kioto, Japón.

Resumen

En la actualidad, hay más de 67.000 grandes represas en todo el mundo que figuran en el registro de ICOLD, y más del 50% de estas tienen más de 50 años de antigüedad [ASCE, 1975]. Si bien la vida útil esperada de una represa debidamente diseñada y mantenida puede superar con facilidad los 100 años [ASCE, 1975, boletín ICOLD n.º 99, 1995], esta duración excepcional depende del nivel de cuidado que le dé el propietario a la represa. Si se sigue un riguroso programa de gestión de seguridad de la represa, la vida útil real puede ser de mucho más de 100 años. Por esta razón, la gestión de seguridad de las represas es una preocupación fundamental tanto de los propietarios como de los reguladores de represas responsables.

Se ha atendido correctamente la seguridad de las represas en el mundo mediante el uso de los enfoques tradicionales de evaluación basados en estándares, junto con la evolución de las prácticas de gestión de seguridad de represas. Por ejemplo, el boletín ICOLD 99 informó que el porcentaje de fallas de grandes represas ha mostrado una notable disminución, desde el 2,2% de las represas construidas antes de 1950 hasta menos del 0,5% desde 1950. En la actualidad, el promedio anual de probabilidad de fracaso que se acepta para represas de todo tipo se ha estabilizado en unas 10 a 4 fallas por año de funcionamiento de la represa. Si bien las pautas del Reino Unido indican que este puede ser un riesgo individual muy aceptable, las percepciones sobre el riesgo aceptable están evolucionando, lo cual implica seguir buscando maneras de reducir los riesgos de todo tipo, incluidos los riesgos asociados con las represas.

En Canadá, la práctica de la seguridad en represas no es consistente debido a que, a diferencia de muchas jurisdicciones en todo el mundo, la reglamentación y la seguridad de las represas es una responsabilidad provincial. Esto da lugar a algunas diferencias en la práctica de la seguridad de represas en todo Canadá, pero la postura general adoptada por las distintas provincias es más o menos similar. Claro, los requisitos de gestión de seguridad de represas deben tener en cuenta los peligros en aumento gradual de las consecuencias que tendría la falla de una represa.