Comencé a trabajar en el área de Asesoría de Hatch a fines de febrero. Casi de inmediato, la función para la que me habían contratado cambió drásticamente y tuve que ver cómo encarar las nuevas situaciones generadas por los sucesos actuales. Desde entonces, hemos adoptado un enfoque proactivo para la planificación ante imprevistos, tanto para nosotros como para nuestros clientes.
En este proceso, se nos ha puesto de relieve una gran verdad: seguimos siendo, en definitiva, las mismas personas y las mismas empresas que éramos antes de la pandemia, y seguiremos siéndolo en el futuro. Los aspectos fundamentales de nuestro negocio siguen siendo los mismos. Estamos aquí para prestar servicios a nuestros clientes y permitirles que sigan haciendo lo que siempre hacen.
Como asesores de negocios, nuestra larga experiencia nos ha enseñado algunas lecciones muy importantes sobre cómo enfrentar los momentos de incertidumbre.
Para poder hacerle frente a la incertidumbre, es fundamental tener siempre en mente que las empresas son organizaciones compuestas por personas. Independientemente de la industria en la que nos encontremos (minería, infraestructura, etc.), tendemos a concentrarnos únicamente en lo que construimos o producimos. Pero nada de eso podría ocurrir sin las personas que mueven los hilos.
En psicología, las ideas clave acerca de cómo las personas exitosas manejan la incertidumbre pueden aplicarse tanto desde el punto de vista individual como empresarial. Las organizaciones que conocen y adoptan de forma integral estas estrategias estarán mejor preparadas para capear el temporal y salir fortalecidas.
Las estrategias personales que empleamos para manejar la incertidumbre en la vida son las mismas que ponemos en práctica en nuestro negocio, solo que las aplicamos de forma diferente y en distintos contextos. Al fin y al cabo, las organizaciones son construcciones sociales de personas a las que debemos entender desde una perspectiva humana. Este saber nunca antes había sido tan relevante.
Especialmente en el campo de la ingeniería, tendemos a concentrarnos únicamente en el trabajo técnico de nuestro negocio y nos olvidamos de que estamos creando productos y servicios para las personas. Ahora que todos estamos viviendo la experiencia de trabajar desde casa, los empleados de las empresas (las personas) son quienes están en el frente de batalla de los mayores cambios a los que estas se enfrentan. Permita que su gente recuerde no solo lo que están haciendo, sino por qué lo están haciendo.
Desde el punto de vista del liderazgo, adoptar una jerarquía más horizontal y responder de una manera más dinámica a los desafíos hará que las organizaciones más exitosas se distingan de aquellas que tienen más problemas.
La comunicación y la participación son esenciales. Hoy tienen la oportunidad de crecer y de generar mejores relaciones en toda la organización. Aprovechen esta oportunidad para reunir datos importantes en tiempo real acerca de las operaciones remotas y haga partícipes a las personas en la implementación de las nuevas formas de trabajo y las nuevas actividades comerciales. En este momento, sus empleados son su mayor activo para nutrir las estrategias comerciales posteriores a la pandemia. Confíen en ellos. Escúchenlos. Empodérenlos.
Muchas empresas están descubriendo que las brechas que ya existían en sus operaciones ahora se han acentuado y exponen sus debilidades en un mayor grado. Ahora es tiempo de ser incondicionalmente honestos acerca de estas brechas y del tipo de cambio que necesitamos para cerrarlas. A veces, cuando nos vemos forzados a hacer un cambio, vemos que es posible hacer lo que antes creíamos imposible. Durante todo este tiempo, el mayor impedimento para la transformación han sido sus propias incertidumbres. Pero ahora que estamos todos juntos conociendo estas nuevas normas, vemos que el mundo sigue girando, que vamos por el camino correcto y que saldremos de esto. Una transformación a gran escala es posible e incluso beneficiosa. Esa certeza es clave para poder hacer cambios significativos y positivos.
Estamos todos juntos en esto y nadie tiene todas las respuestas, pero lo que nos diferencia es la manera en que respondemos y dirigimos a nuestros equipos durante los momentos de incertidumbre. Nuestra nueva forma habitual de operar será una combinación de lo que veníamos haciendo y lo que comenzaremos a hacer. Las empresas más inteligentes están usando este momento para escuchar, reflexionar y aprovechar las oportunidades que nunca antes habían tenido para darle paso a un futuro mejor, más resiliente y más exitoso. Aprovechemos esta ocasión para examinar y tener en claro nuestros valores y objetivos principales, y para tener la valentía de aceptar nuevos comienzos.