Construcción de mejores baterías: Parte 4

acumulación de riesgos y la realidad de la disponibilidad operacional

Escrito por Mark Bellino|20 de enero de 2026

En la fabricación de materiales y celdas para baterías, así como en las instalaciones de reciclaje, el fracaso de un proyecto rara vez se manifiesta de inmediato. Se va gestando lentamente, capa por capa, a través de pasos omitidos, supuestos no probados y decisiones tomadas con recursos insuficientes. Una línea de recubrimiento comienza a producir fuera de especificación antes de que alguien lo advierta. Un paso de formación produce resultados irregulares debido a que la suspensión previa cambió ligeramente. Un hito de comisionamiento se cumple en el papel, pero sin operadores capacitados ni sistemas de calidad funcionales que lo respalden. La mayoría de los proyectos no colapsan por un error catastrófico único; se van degradando bajo el peso de la acumulación de riesgos. La forma más eficaz de mitigar ese colapso es con una disponibilidad operacional robusta, arraigada en el diseño excepcional.

En el Episodio 4 de Construcción de mejores baterías, el anfitrión Tolu Aribisala conversa con Duarte Dorego, especialista en Disponibilidad Operacional de Hatch, para profundizar en uno de los aspectos más subestimados de los proyectos de materiales de baterías, fabricación de celdas y reciclaje: cómo el riesgo acumulado puede comprometer silenciosamente una instalación que parecía bien diseñada.

El punto en el que toda su planificación, equipos, sistemas y personal deben converger para producir a escala, conforme a las especificaciones y en el plazo previsto, requiere más que un diseño sólido y una buena construcción. Requiere operadores bien capacitados, sistemas eficaces y una infraestructura de soporte robusta. Es el puente entre una instalación terminada y una planta que fabrica productos de batería de manera constante, segura y rentable.

Va más allá de la instalación. Va más allá de una lista de verificación para la puesta en marcha. Se trata de personas, procesos y sistemas que trabajan alineados antes de que se mezcle la primera suspensión o se forme la primera celda.
 
En instalaciones de alto rendimiento, la disponibilidad operacional es un proceso estructurado y continuo:

  • Los operadores son expertos en el contexto, la gestión del riesgo y las tolerancias de calidad. También orientan el diseño.
  • Los equipos están validados e integrados en los requerimientos específicos del proceso, la química y el formato.
  • Los sistemas y las herramientas están operativos, se han sometido a pruebas de estrés y cuentan con personal asignado.
  • El mantenimiento está incorporado en los procesos para evitar las interrupciones.
Por el contrario, en las instalaciones de bajo desempeño:
  • Los operadores aprenden en el trabajo. Ante la falta de intuición, los errores son frecuentes y los diagnósticos llegan demasiado tarde.
  • Los pasos del proceso no están sincronizados, lo que genera adaptaciones o rechazos.
  • Los sistemas de control son reactivos, no predictivos, y faltan estrategias de mantenimiento preventivo.
El resultado son retrasos, mermas y, en algunos casos, una reingeniería completa de procesos e instalaciones después de que el capital ya se ha invertido.

La integración marca la diferencia

Cada paso del proceso de fabricación tiene un margen de tolerancia reducido, especialmente en cátodos con alto contenido de níquel, ánodos ricos en silicio o química avanzada de estado sólido. En una instalación típica, existen miles de interdependencias de procesos, cada una con un perfil de riesgo y un modo de falla. Esto no es solo un matiz técnico, es exposición operativa:
  • Las condiciones del horno continuo de rodillos deben ser precisas para garantizar que el material se cristalice de manera homogénea, lo que afecta el desempeño de la celda.
  • Los pasos de purificación y lavado deben ejecutarse con eficacia para eliminar impurezas que comprometen el desempeño, de modo de prolongar la vida útil de las baterías.
  • La precisión en la mezcla afecta directamente la uniformidad de la suspensión, lo que condiciona la consistencia del recubrimiento.
  • Las condiciones de secado deben ajustarse para minimizar la retención de disolventes, lo que afecta la porosidad del electrodo y el comportamiento mecánico durante el calandrado.
  • Los perfiles de formación deben reflejar las características reales de la celda, que dependen de un control estricto de los procesos previos.
La integración requiere comprender cada dependencia y gestionarla en tiempo real. Requiere una reevaluación continua integrada en todos los niveles.

Replicación

Hemos observado los riesgos de asumir que un diseño probado en Asia puede replicarse sin las adaptaciones necesarias en Estados Unidos o Europa. La infraestructura, la fuerza de trabajo, las regulaciones y el contexto de la cadena de suministro son diferentes, y son determinantes.

En instalaciones replicadas:
  • Los operadores locales carecen de la capacitación o la experiencia para manejar pasos de proceso complejos.
  • El ajuste de los equipos se basa en supuestos desactualizados o incorrectos.
  • La infraestructura de soporte está incompleta o desalineada.
  • La normativa no se cumple, lo que se traduce en retrasos en la puesta en marcha.

Estas plantas suelen pasar años buscando estabilidad y corrigiendo decisiones que debieron abordarse en la fase de precomisionamiento. Mientras tanto, las instalaciones bien adaptadas —aquellas con planificación rigurosa y ejecución localizada— alcanzan hitos de desempeño meses, o incluso años, antes. El impacto de generar ingresos antes del plazo en el valor presente neto de un proyecto es notable, y casi siempre supera cualquier optimización de costos de capital u operativos.
 
La planificación continua, así como la disciplina de reevaluar cada vez que varían los insumos, conduce a un modelo de ejecución robusto. Este comienza con lo siguiente:

Secuenciación paso a paso. ¿Cuál es el orden lógico de trabajo? ¿Qué etapas deben cumplirse antes de continuar con la tarea siguiente?
 
Madurez de los datos. ¿Qué necesitamos saber para seguir adelante? ¿Está validado nuestro diseño de procesos a esta escala?
 
Alineación de recursos. ¿Contamos con mano de obra calificada, capacidad de pruebas y equipos para cumplir con el cronograma?
 
Mapa de dependencias. ¿Qué insumos produce este paso? ¿De qué insumos depende? ¿Qué ocurre si una pieza falla?

En otras palabras: el trabajo correcto, en la secuencia correcta, en el momento correcto.
 
La verdad sobre la disponibilidad operacional

Las instalaciones de baterías son notoriamente lentas para aumentar su producción; la mayoría tarda entre 3 y 6 años en alcanzar su plena capacidad y rentabilidad.

El retraso rara vez se debe a un gran error. Es el peso acumulado de supuestos como los siguientes:

  • Los materiales se comportarán igual tras el aumento de la producción.
  • Las tolerancias de los equipos coincidirán con las especificaciones de diseño.
  • Los operadores tendrán un desempeño óptimo desde el primer día.
  • Las órdenes de cambio no se acumularán hasta generar caos.
Cada supuesto reduce sus márgenes. Y, cuando se opera con una ventana de eficiencia de apenas un 15-20% entre el punto de equilibrio y el fracaso, las pequeñas desviaciones importan. Peor aún, cuando la presión por cumplir el cronograma supera la disciplina de procesos, esos supuestos se convierten en responsabilidades. Cada decisión apresurada, cada validación que se omite, cada capacitación que no se realiza acrecienta el riesgo hasta que se va de control.

Lo que nos diferencia

El riesgo no aparece de la nada. Se va acumulando. Y, cuando el sistema completo entra en funcionamiento, esas deficiencias ocultas se hacen visibles todas a la vez.
  • Planifique con antelación y realice ajustes de forma continua.
  • Elabore el cronograma en torno al grado de preparación, no solo a las fechas de entrega.
  • Priorice la comprensión antes que la velocidad.
  • Acepte que la perfección es inalcanzable, pero sí lo son las concesiones informadas y responsables.
  • Considere la variabilidad y la flexibilidad requeridas para prosperar.
La fabricación de baterías no es una carrera. Es una prueba integral del sistema con decenas de miles de variables interdependientes que deben sincronizarse con precisión.

 

 

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