Argumentos a favor de la fabricación de acero a base de chatarra en Sudáfrica
Según InvestSA, 1000 toneladas de acero producido localmente aportan aproximadamente 9,2 millones de rands al PIB nacional y sustentan seis puestos de trabajo: tres directos y tres indirectos. Sin embargo, a pesar de este importante impacto económico, la producción de acero en Sudáfrica se ha reducido alrededor de un 24 % entre 2014 y 2023, como se muestra abajo en la Figura 1. Esta desaceleración pone de manifiesto una brecha crítica entre potencial y rendimiento real. Un problema que Hatch ha contribuido a resolver asesorando a clientes en la región.
Figura 1: Descenso anual de la producción de acero en Sudáfrica (2014-2023)
En una reciente colaboración estratégica con un cliente que fabrica acero en Sudáfrica, exploramos las ventajas comparativas de procesar localmente la chatarra de acero frente a exportarla para obtener beneficios económicos inmediatos. La evaluación reveló, sobre todo, el potencial de sostenibilidad ambiental, generación de empleo y desarrollo económico e industrial a mayor escala. Estas ideas ofrecen un valioso modelo para las partes interesadas que desean obtener beneficios similares a través de estrategias localizadas de fabricación de acero con bajas emisiones de carbono.
Sostenibilidad ambiental: un punto de apoyo crítico
El sector siderúrgico representa alrededor del 7 al 9 % de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO₂), lo que pone de manifiesto la urgencia de descarbonizar una de las industrias más intensivas en carbono del mundo[1,2]. Como parte de este cambio, el sector está pasando de la producción tradicional en altos hornos y hornos de oxígeno básicos (BF-BOF) a tecnologías de hornos de arco eléctrico (EAF).
El proceso BF-BOF sigue dependiendo en gran medida de la energía química —el 93 % de su aporte energético proviene del carbón, el gas y los combustibles industriales, y solo el 7 %, de la electricidad[2,3]. Los EAF, por su parte, utilizan una matriz energética más equilibrada: aproximadamente un 50 % de electricidad y un 50 % de insumos químicos[2,3]. Esto no solo permite reducir las emisiones, sino que además propicia un mayor aprovechamiento de la chatarra reciclada, lo que favorece a la economía circular.
A medida que esta transición se acelere, se prevé que la demanda de chatarra aumentará en 230 millones de toneladas entre 2023 y 2040[3]. Satisfacer esta demanda de manera sostenible exigirá tanto innovación como escala. La Agencia Internacional de la Energía ha advertido de la necesidad de acelerar las tecnologías de bajas emisiones para mantener el rumbo hacia las emisiones netas cero para 2050[4].

Figura 1: Descenso anual de la producción de acero en Sudáfrica (2014-2023)
Empleo y expansión industrial: fortalecimiento de cadenas de valor nacionales
Aunque la preocupación por el medioambiente es un imperativo, la viabilidad económica sigue siendo el catalizador. El reciclaje de chatarra de acero reduce el consumo de energía, disminuye los costos de producción y aporta valor recuperable. En Sudáfrica, la chatarra ferrosa representa alrededor del 90 % de la chatarra comercializada —tanto en el mercado nacional como en el extranjero[4,5]. En 2011, el 40 % se exportó, lo que generó ingresos estimados en 4600 millones de rands[4,5]. El resto abastecía a molinos y fundiciones locales.
Esta actividad sustenta un segmento vital de la economía industrial. Los sectores de chatarra y fundición aportaron 24 000 millones de rands al PIB sudafricano en 2011, y mantenían más de 28 000 puestos de trabajo en toda la cadena de valor[6]. La inversión estratégica en este segmento puede reportar dividendos socioeconómicos tangibles.

Un momento de oportunidad: cómo construir una industria siderúrgica resiliente y baja en carbono
La industria siderúrgica sudafricana se encuentra en una encrucijada crítica. Con las inversiones adecuadas, puede hacer la transición hacia una producción con bajas emisiones de carbono mediante tecnologías de EAF a base de chatarra, respaldadas por la integración de energía renovable. Este alineamiento con las metas globales de descarbonización presenta tanto una ventaja competitiva como un imperativo de desarrollo.
Se anticipa un aumento de la demanda de pélets de hierro de reducción directa (DRI, por sus siglas en inglés) de alta calidad y de chatarra ferrosa, lo que impulsará los precios al alza. Aunque la oferta de chatarra crecerá, sobre todo en China, gran parte de esta se quedará en los mercados nacionales, lo que reducirá su disponibilidad en otros lugares[7]. Sudáfrica debe planificar en consecuencia.
Ahora tenemos la oportunidad de liderar. Mediante inversiones en tecnología, aplicación de políticas de apoyo y fomento a la innovación, Sudáfrica puede descarbonizar su cadena de valor del acero, estimular la creación de empleos, respaldar la fabricación de productos derivados y generar resiliencia económica. La alineación con los marcos internacionales de sostenibilidad garantizará la competitividad futura del sector y que los beneficios de la transformación industrial se compartan de manera amplia y sostenible.
Asociarse para el futuro sostenible del acero
La industria siderúrgica de Sudáfrica se encuentra en un momento decisivo. Un momento que exige acción decidida, inversión estratégica y un pensamiento innovador. La transición a la fabricación acero para hornos de arco eléctrico (EAF) a base de chatarra no es solo un imperativo ambiental; es una vía hacia la revitalización económica, la creación de empleos y la resiliencia industrial.
En Hatch, nos especializamos en apoyar a los clientes en transiciones industriales complejas, ofreciéndoles un enfoque global de alto impacto que integra evaluaciones tecnoeconómicas, hojas de ruta de descarbonización, asesoramiento político y planificación de infraestructura. Nuestra profunda expertise técnica de todos los diagramas de flujo viables de producción siderúrgica y las tecnologías disponibles nos permiten asistir eficazmente a los productores de acero regionales e internacionales. Como socio independiente de la tecnología, nos concentramos en identificar y desplegar las vías de procesamiento más adecuadas para cumplir con los objetivos estratégicos de nuestros clientes. Estas pueden incluir hornos eléctricos de arco a base de chatarra o trayectorias innovadoras como hornos de fundición eléctricos de reducción directa de hierro de baja calidad, dependiendo del contexto y los objetivos específicos. Esta flexibilidad permite a nuestros clientes reducir su dependencia de la chatarra de alta calidad, mejorar la rentabilidad de su producción de acero y reducir su huella ambiental gracias a un menor consumo de carbono en comparación con los altos hornos tradicionales. Además, libera valor del flujo de residuos mediante la recuperación de hierro y la venta de escoria al mercado de áridos. Gracias a este enfoque integrado y orientado al futuro, Hatch permite a los productores de acero seguir siendo competitivos y resilientes en un panorama industrial en rápida evolución.
Construyamos juntos el futuro del acero.
Conéctese con Hatch para explorar cómo podemos apoyarlo en su viaje hacia una industria siderúrgica baja en carbono, circular y competitiva.
Referencias (en inglés):
- https://worldsteel.org/data/world-steel-in-figures/world-steel-in-figures-2024/
- https://imis.aist.org/AISTPapers/Abstracts_Only_PDF/PR-388-197.pdf
- Navegar las olas: desafíos de la industria siderúrgica con las materias primas en la transición verde
- Hierro & acero - AIE
- za-act-gn-2020-r746-publication-document.pdf
- Lista de estudios | Conningarth
- Demanda de pélets y mineral grueso de RD en mercados emergentes SIFW 2025 » DJJ

Khanyisani Makhanya
Asesor, Consultor
Khanyisani Makhanya es consultor de la práctica de asesoramiento de Hatch, y posee una licenciatura y una maestría en Ingeniería Mecánica. Tiene experiencia en bienes de consumo de alta rotación, manufactura, mantenimiento y consultoría de gestión, y se especializa en estrategia, optimización de procesos y transformación comercial. Khanyisani aprovecha su expertise técnica y conocimientos prácticos para aportar mejoras cuantificables en productividad, eficiencia de costos y desempeño operacional en diversos sectores industriales.
