Pioneros en el camino hacia el acero verde: desafíos, innovaciones y el recorrido por delante

Escrito por Randy McMeekin, Ian Cameron, Chris Walker, and Ge Sa|15 de octubre de 2024

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La industria siderúrgica se encuentra en un momento crucial, ya que enfrenta crecientes presiones para descarbonizarse y cumplir las metas climáticas mundiales. Con una enorme huella de carbono—, que representa alrededor del 7% de las emisiones globales de CO2—, la industria debe implementar cambios revolucionarios para alinearse con los objetivos de sostenibilidad.  

Dos episodios recientes del podcast que contaron con la participación de los expertos de Hatch Randy McMeekin, Ge Sa, Ian Cameron y Chris Walker dan luces sobre el papel fundamental de la innovación, la colaboración y la transformación tecnológica en la descarbonización del sector del acero. Desde proyectos de acero verde hasta avances en la fabricación eléctrica de hierro, estas discusiones ponen de relieve los retos y oportunidades de crear un futuro más sostenible para la producción siderúrgica. 

La necesidad urgente de alcanzar la descarbonización 

La industria siderúrgica no es ajena a las mejoras graduales en la eficiencia, pero los avances evolutivos tradicionales no bastan para hacer frente a la urgencia del cambio climático. La demanda de una drástica reducción de emisiones de CO2 requiere un enfoque revolucionario en la producción de acero. Esta revolución exigirá importantes inversiones de capital, en particular en regiones como Norteamérica y Europa, donde los proyectos de acero verde están a punto de despegar. Sin embargo, la envergadura de estas iniciativas—, que a menudo abarcan producción de hidrógeno, fabricación de hierro, de acero y captura de carbono—, no tiene precedentes en los últimos años y plantea desafíos formidables. 

Estos proyectos integrados de gran escala son vitales para la descarbonización, pero su complejidad requiere innovación técnica y nuevos modelos de ejecución de proyectos. ’Es vital afrontar estos retos centrándose en la eficiencia del capital y aprovechando las herramientas de ejecución de proyectos digitales. Mediante la utilización de tecnologías digitales, los líderes pueden mejorar la eficiencia y transparencia de la gestión de proyectos, de modo de garantizar que los proyectos de acero verde puedan ejecutarse dentro de los plazos y del presupuesto. Esto resulta esencial en una industria en la que proyectos de esta magnitud son poco frecuentes, y cualquier retraso o sobrecosto puede descarrilar las iniciativas de descarbonización. 

Greenfield frente a Brownfield: los desafíos particulares de cada enfoque 

Una consideración clave en estos proyectos es si se trata de iniciativas greenfield o brownfield. Los proyectos greenfield, que implican la construcción de instalaciones nuevas, suelen tener menos limitaciones. Sin embargo, requieren un capital inicial considerable y plantean riesgos en cuanto a la viabilidad y ejecución. Por otro lado, los proyectos brownfield implican la transformación de plantas en operación. Aunque estos proyectos podrían resultar más económicos en ciertos casos, presentan complejidades particulares, como garantizar el funcionamiento ininterrumpido durante la construcción y mitigar los problemas de seguridad. 

Ambos tipos de proyectos requieren una amplia colaboración en toda la cadena de valor. La participación temprana de los proveedores tecnológicos, contratistas y comunidades locales es esencial para identificar los potenciales riesgos y elaborar estrategias de mitigación. El éxito de los proyectos de acero verde depende de tecnologías de vanguardia y de la solidez de las asociaciones. Este planteamiento colaborativo reduce los riesgos y mejora la probabilidad de cumplir los objetivos de sostenibilidad ambiental, manteniendo al mismo tiempo la eficiencia operativa y la sostenibilidad financiera del negocio. 

Colaboración y eliminación de riesgos: lecciones de la industria metales no ferrosos 

Estableciendo paralelismos con la industria de metales no ferrosos, los líderes deben centrarse en la importancia de un enfoque colaborativo y no meramente contractual en lo que a ejecución de proyectos se refiere. La industria no ferrosa consiguió eliminar las emisiones de dióxido de azufre (SO2) gracias a una estrecha cooperación entre sus actores, y los mismos principios pueden aplicarse a la descarbonización del acero. Formando equipos en una fase temprana e haciendo participar a todos los actores en el ciclo de vida de los proyectos—, desde proveedores de tecnología hasta usuarios finales—, la industria puede sortear mejor las complejidades de los proyectos de acero verde. 

Esta mentalidad de colaboración es especialmente crucial para reducir el riesgo de los proyectos. Las iniciativas de descarbonización a gran escala, como las que se requieren en la industria siderúrgica, implican muchas incertidumbres, como los cambios normativos, los avances tecnológicos y las fluctuantes condiciones del mercado. La interacción temprana con todas las partes permite una gestión más flexible y adaptable del proyecto que garantizará que cualquier problema pueda abordarse proactivamente, en lugar de hacerlo de manera reactiva. Este enfoque puede conducir a mejores resultados, ya que refuerza la confianza y la transparencia entre todos los participantes e impulsa la innovación y la solución de problemas en tiempo real. 

Fabricación eléctrica de hierro: una solución clave para la descarbonización 

Uno de los avances más prometedores para descarbonizar la producción de acero es el empleo de hierro de reducción directa (DRI, por sus siglas en inglés) seguida de la fabricación de hierro con procesos eléctricos, concretamente el uso de hornos de fundición eléctricos. Los hornos de fundición eléctricos son un paso importante para reducir la dependencia de la industria siderúrgica de los combustibles fósiles. Aunque los altos hornos son métodos consolidados y altamente eficientes, dependen en gran medida del carbón como agente reductor y fuente de energía para la fusión, que produce hierro fundido y escoria. En contraste, los hornos de función eléctricos ofrecen una opción más limpia al utilizar electricidad para fundir y separar el hierro de la escoria. Esta tecnología ya está madura y es estándar en el procesamiento de materias primas con muchas impurezas —que genera grandes cantidades de escoria— y resulta adecuada para refinar minerales de menor calidad.

La historia de la tecnología de los hornos eléctricos se remonta a fines del siglo XIX y sus aplicaciones comerciales aparecieron a principios del siglo XX. Hatch ha estado a la vanguardia del avance de esta tecnología —en particular del procesamiento de níquel, metales del grupo del platino y minerales lateríticos— y de aplicaciones únicas de fabricación eléctrica de hierro a partir de mineral de hierro no convencional. El proceso de fabricación de acero con hierro de reducción continua (CRISP), desarrollado por Hatch, es una de las innovaciones que vienen a optimizar la fabricación de hierro mediante procesos eléctricos para las futuras necesidades de producción. 

Sin embargo, los altos hornos, perfeccionados durante décadas para lograr una óptima eficiencia térmica y química, no se reemplazarán fácilmente. Con el impulso de la necesidad de reducir las emisiones de CO2 y los avances en la tecnología de hornos de fundición eléctricos, la modalidad DRP-ESF se presenta actualmente como la solución más rentable y tecnológicamente sofisticada disponible. Ofrece una notable flexibilidad en cuanto a los materiales que se pueden procesar y puede integrarse a la perfección con los procesos de reducción basados en hidrógeno y en lecho fluido a medida según vayan evolucionando.

La electrólisis de óxido fundido a alta temperatura es otro posible sustituto. Aunque prometedora, esta opción aún está en fase de desarrollo y requiere más trabajo para alcanzar una viabilidad comercial en la escala necesaria para la fabricación de acero. 

El futuro del acero: en busca del equilibrio entre innovación y sentido práctico 

El camino hacia la descarbonización del sector siderúrgico es largo, pero los expertos son optimistas sobre la capacidad de la industria’ para afrontar el reto. La clave está en equilibrar la innovación de vanguardia con soluciones prácticas y escalables. Por ejemplo, aunque la reducción basada en el hidrógeno y la electrólisis a alta temperatura ofrecen posibilidades muy interesantes, deben integrarse en el ecosistema siderúrgico más amplio de una forma que tenga sentido desde el punto de vista económico. Esto incluye garantizar que la infraestructura para la producción y distribución de hidrógeno esté implementada y que los costos de estas tecnologías puedan reducirse mediante economías de escala. 

Mientras tanto, las mejoras progresivas de la tecnología de hornos de fundición eléctricos y las soluciones de captura de carbono desempeñarán un papel vital en la reducción de emisiones a corto plazo. La industria siderúrgica tiene un largo historial de adaptación a nuevas tecnologías y la transición a la fabricación de hierro con procesos eléctricos es solo el último capítulo de esta permanente evolución. 

Un esfuerzo de colaboración hacia la sostenibilidad 

El camino hacia una industria siderúrgica descarbonizada es un viaje complejo y polifacético que requiere que innovadores tecnológicos, gestores de proyectos y los diferentes eslabones de la cadena de valor combinen sus esfuerzos. Adoptando nuevas tecnologías, como los hornos de fundición eléctricos, y un enfoque colaborativo en la ejecución de proyectos, la industria puede dar pasos significativos hacia la reducción de su huella de carbono. Las lecciones aprendidas de otros sectores ofrecen valiosos puntos de vista sobre cómo reducir el riesgo de los proyectos e impulsar la innovación a través de la cooperación. 

Hatch está mirando el futuro del acero, donde el éxito reside en la capacidad de la industria’para replantearse los enfoques tradicionales, adoptar nuevas tecnologías y trabajar en conjunto en pos de un objetivo común: un futuro sostenible y descarbonizado. Los obstáculos no son menores, pero con las estrategias adecuadas, la industria siderúrgica está bien posicionada para liderar la lucha mundial contra el cambio climático. Póngase en contacto con nosotros para saber más sobre cómo’estamos colaborando con nuestros clientes para descarbonizar la industria siderúrgica y escuche nuestra serie de podcasts aquí.

Ian Cameron

Ingeniero Principal, Metalurgia Ferrosa, Pirometalurgia

Chris Walker

Director Global de Hornos Eléctricos, Tecnologías

Ge Sa

Ingeniero - Especialista en Procesos, Pirometalurgia

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