
Karen Dingley
Directora regional, Medioambiente y Sostenibilidad Europa, África, India y Oriente Medio
Karen es directora regional de Medioambiente y Sostenibilidad en nuestra oficina de Londres, Reino Unido. Tiene a su cargo las regiones de Europa, África, India y Oriente Medio.
Desde que se unió al equipo a principios de 2023, Karen ha asumido su papel con energía y entusiasmo y ha brindado una sólida dirección y orientación al desarrollo empresarial, la ejecución técnica y la dinámica de equipo.
Karen fue una de las ganadoras del Premio al Cambio Positivo 2024, un programa que reconoce a aquellos empleados que contribuyen a construir una organización inclusiva dentro de Hatch, que ejemplifican los valores de nuestro Manifiesto y que trabajan activamente para fortalecer a nuestros equipos diversos.
¿Por qué cree en la diversidad e inclusión?
Dos mentes piensan mejor que una y cinco mentes, mejor que dos. En mi experiencia, se aprende mucho más cuando se trabaja con un equipo diverso, se brindan productos mucho mejores a los clientes y se enriquece la experiencia de equipo.
He tenido el honor de trabajar en todo el mundo durante gran parte de mi carrera, y la diversidad de personas con las que he trabajado (de todos los continentes) ha sido increíble. Puedo decir honestamente que no hay una sola persona con la que haya trabajado en mi carrera de la que no haya aprendido algo.
¿Qué cree que debemos hacer como individuos para fortalecer la inclusión?
Como siempre, hay rasgos que me importa mucho defender, tanto en la vida cotidiana como en la vida profesional. Estos son la apertura, la honestidad e integridad, y la disposición a escuchar con generosidad y colaborar. Cuando una cultura empresarial se construye en torno a estos valores, la inclusión de todos se da de forma natural.
¿Qué significa para usted un cambio positivo?
Cada cual tiene su propia definición de éxito. Para mí, a estas alturas de mi carrera, se trata de disfrutar de lo que hago. He tenido la suerte de contar con mentores eficaces que me apoyaron durante los primeros años de mi carrera. Más o menos en los últimos 15 años, también he tenido el honor de ser mentora de otras personas, tanto dentro de mis equipos como a escala internacional, a través de redes profesionales del sector como International Women in Mining. Sin duda, lo que más me satisface de mi trabajo es ver a gente buena hacer grandes cosas y sentirme orgullosa de sus logros.
¿Cuáles considera que son los desafíos más complejos que enfrentan nuestros clientes?
Tenemos la gran suerte de trabajar día a día a nivel global, y gran parte de nuestra labor se desarrolla en países en desarrollo. El principal reto al que se enfrentan muchos de nuestros clientes es el creciente nivel de incertidumbre mundial. Esto se ve influido por fuerzas geopolíticas, expectativas sociales cambiantes y la creciente presión sobre la protección ambiental. Todos estos factores escapan al control de nuestros clientes y están generando fuerzas de mercado difíciles de manejar.
¿Cuál es su mayor orgullo?
En un plazo relativamente corto, menos de 12 meses, nuestro equipo de Medioambiente y Sostenibilidad en Europa, África, India y Oriente Medio ha logrado avances considerables. Han pasado de ser un proveedor de servicios interno centrado principalmente en obtener permisos a establecer una cartera de rápido crecimiento de clientes externos que presta diversos servicios ambientales, sociales y de gestión (ESG, por sus siglas en inglés) y de salud, seguridad y medioambiente (EHS, por sus siglas en inglés).
Esto nos ha permitido convertirnos en dueños de nuestro destino y ofrecer una amplia variedad de servicios con mayor rentabilidad. Nuestro equipo ha trabajado mucho para llegar hasta aquí y avanzar en esta trayectoria. No podría estar más orgullosa de ellos.
¿Qué es lo que más le gusta de trabajar en Hatch? ¿En qué sentido diría que la cultura de Hatch es diferente a la de otras empresas?
Cuando una empresa habla de sus valores corporativos, es imperativo que "practique lo que predica". Después de estar en una empresa que no lo hacía, el impacto que esto puede tener, tanto en los empleados como en los clientes, es tangible. Desde que me incorporé a Hatch hace 11 meses, he visto cómo no solo se habla del Manifiesto, sino que forma parte integral de la operación diaria de los empleados. Esto suele verse en una empresa que pertenece a sus empleados y es algo que hay que valorar y de lo que hay que sentirse orgullosos.